El vivero
Tres generaciones entre camelias
Nébeda empezó como un huerto de esquejes que nuestra abuela hacía en la galería de casa con las camelias del pazo vecino. Hoy son dos hectáreas en O Souto, a la orilla del río Masma, con más de quince mil plantas en distintas edades.
Multiplicamos casi todo por esqueje e injerto, sin forzar con calor: las plantas crecen al ritmo del clima de A Mariña, lluvioso y templado, y por eso llegan fuertes a cualquier jardín de España.
«Una camelia bien plantada te sobrevive. Por eso la elegimos como si fuera para nosotros.»
Nébeda es el nombre gallego de la calaminta, la hierba aromática que crece en los bordes de la finca.